jueves, 16 de junio de 2011

Proyecto musical Colorblind

Aprovechando el reciente interés de un viejo amigo del sistema Vega, acabo de publicar en una sección aparte un par de maquetas en CD que recopilan los temas musicales que grabé bajo el nombre Colorblind entre los años 2003 y 2007 en los diversos dormitorios que me sirvieron de refugio a lo largo de aquel periodo. En total se trata de nueve canciones propias (ocho instrumentales y una cantada) y una versión acústica de un tema de Jay Aston.



En lo referente al aspecto técnico, comentar que los temas se grabaron en dos PCs clónicos de la época con Windows XP y con tarjetas de sonido Sound Blaster Live 1024 (el primer CD) y M-Audio Audiophile 2496 (el segundo). Los instrumentos "físicos" usados fueron una vieja guitarra eléctrica Ibanez, un modesto bajo Harley Benton de cinco cuerdas y una moderna guitarra Variax 700 de Line6, todos pasados a través del popular pre-amplificador con emulación de válvulas V-Amp2 de Behringer. Las baterías y percusiones, algunos bajos y el resto de instrumentos (pianos, órganos, cuerdas, etc.) fueron creados mediante sampleadores y sintetizadores software y disparados/interpretados usando MIDI y un teclado USB de Evolution. Por último, la grabación, mezcla y producción de los temas se hizo principalmente desde el secuenciador Cakewalk SONAR.

En cuanto a la música en sí, todo empezó con unas pruebas para grabar algunos de los fraseos de guitarra que se me habían ocurrido improvisando en mi tiempo libre tras comprar el V-Amp2. Como unos años antes ya había hecho mis pinitos con secuenciadores MIDI/Audio una cosa llevó a la otra y acabé haciendo arreglos musicales más complejos aprovechando la potencia de los PCs del momento y la estabilidad de Windows XP (al menos frente a Windows 98 ;) a la hora de grabar y reproducir audio junto a sintetizadores y efectos software. Intente mezclar distintos sonidos y estilos sin llegar a copiar (al menos de forma consciente) a ninguno de mis grupos favoritos. El resultado es heterogéneo, además de por la extensión en el tiempo de todo el asunto (con los consiguientes parones y arranques), debido a mis evidentes limitaciones musicales y técnicas, algunas de las cuales logré minimizar relativamente en el proceso. Es este proceso lo realmente importante para mí: el haber podido dar forma, con mayor o menor acierto, a las ideas musicales que tenía e iban surgiendo; el ver a dónde me llevaban; el análisis y aprendizaje requerido, el solucionar los problemas aparecidos dando forma a pasajes (a veces incluso paisajes ;) sonoros y que al final, como ventaja adicional, queden pruebas palpables (aunque no sean mas que secuencias de bits) de aquel proyecto personal; una especie de fotografías o souvenirs audibles de aquel viaje en solitario que hice intermitentemente durante unos años desde la intimidad de mi dormitorio y que quizá puedan ser de interés a alguien más ahí fuera...