jueves, 11 de febrero de 2010

Disquetera virtual

Cada vez es más habitual encontrarse con ordenadores, tanto de sobremesa como portátiles, en que se ha prescindido de la vieja disquetera de tres pulgadas y media. Eran lentas, tenían una capacidad de almacenamiento escasa (apenas un megabyte y medio) y sobre todo: fallaban más que una escopeta de caña cuando de trasvasar o almacenar datos se trataba. Simplemente se habían seguido utilizando durante todos estos años por compatibilidad con los primeros PCs y a falta de otros medios de almacenamiento extraíbles y portables estándares (hasta el advenimiento de los ya omnipresentes pendrives, claro).

Sin embargo aún podríamos necesitar una disquetera en ciertas situaciones: acceder a imágenes en archivo de disquetes, personalizar disquetes de arranque o trasvasar datos a una máquina virtual como VirtualBox (más sobre esta aplicación próximamente). Para ello podemos usar una unidad virtual.

Para Windows nos bastará con Virtual Floppy Drive, utilidad libre y gratuita a tal efecto.

En sistemas Linux no hay que instalar nada, ya que podemos usar el socorrido dispositivo de bucle.

En fin, que en ocasiones podemos apañarnos con sucedaneos, con meras versiones virtuales ;-)